Un estudio del MIT descubrió algo muy interesante: lo que más impulsa el desarrollo del lenguaje en los niños no es solo escuchar palabras, sino tener conversaciones reales con los adultos.
Incluso puede ser más poderoso que solo leerles un cuento, porque en el cuento el niño escucha, pero en una conversación participa, responde, pregunta y piensa.
Esos intercambios de ida y vuelta activan el cerebro y aceleran el desarrollo del lenguaje.
A veces las cosas más simples también son las más poderosas: conversar con nuestros hijos todos los días.
@shulamitgraber



